¿Quieres adelgazar, pero tu peso se mantiene intacto? ¿Notas hinchazones en tu rostro y cuerpo, piel con problemas o celulitis? Todos estos síntomas pueden revelar que el sistema linfático no funciona como debería. Lo podemos comparar con una bomba que está constantemente en movimiento: si comienza a funcionar peor y la linfa circula mal, en el cuerpo se acumulan toxinas y los órganos se someten a una sobrecarga excesiva.

Es posible lograr el movimiento correcto de la linfa y, como resultado, perder peso y mejorar tu bienestar mediante las siguientes acciones sencillas: moverte más, seguir un régimen de hidratación, realizar un masaje simple del drenaje linfático y hacer ejercicios.

En Genial.guru elaboramos un conjunto básico de ejercicios que cumplen a la perfección con la tarea de acelerar la circulación de la linfa. Especialmente será beneficioso para aquellos cuya actividad física deja mucho que desear.

Ventajas del drenaje linfático:

  • excreción del exceso de líquido del cuerpo
  • fortalecimiento del sistema inmunológico
  • fortalecimiento del sistema nervioso
  • pérdida de peso
  • mejora del tono de la piel

No se debe estimular adicionalmente la linfa si:

  • estás embarazada
  • sufres de enfermedades oncológicas
  • enfermedades inflamatorias
  • tromboflebitis
  • linfadenitis y adenopatías

1. Masaje de la zona de la clavícula

  • Túmbate bocarriba sobre una superficie plana. Cruza los brazos sobre el pecho de tal manera que los dedos de la mano izquierda estén debajo de la clavícula derecha y los dedos de la derecha, debajo de la izquierda. Levanta los codos para que tus dedos presionen estas zonas, hundiéndose en los huecos.
  • Inhala en la posición original, exhala cuando presionas.
  • Repite 15-20 veces.

2. Rodando sobre los pies

  • Ponte recto, con los brazos a lo largo del cuerpo y los pies paralelos entre sí. De puntillas, mantente por un segundo, luego baja y rueda apoyándote sobre tus talones.
  • Respira manteniendo tu ritmo habitual.
  • Repite 20 veces.

3. Masaje de la zona del plexo solar

  • Ponte de pie o siéntate, con la espalda recta. Junta los dedos pulgares e índices de ambas manos como si fueran unas pinzas. Inhala, coloca los dedos que has juntado sobre el punto ubicado debajo de las costillas en el plexo solar. Redondea tu espalda y presiona con tus dedos este punto. Mantente en esta posición durante un segundo, luego endereza la espalda.
  • Inhala al enderezar, exhala al presionar.
  • Repite 15-20 veces.

4. “Vibración japonesa”

  • Túmbate, bocarriba, sobre una superficie plana. Levanta los brazos y las piernas, ligeramente, flexionadas por las rodillas. Agítalos al mismo tiempo, tratando de relajar las extremidades.
  • Respira con tu ritmo habitual.
  • Hazlo durante 1-3 minutos

5. “Rana”

  • Sentado sobre una superficie plana, dobla las rodillas y junta los pies. Colocando las manos sobre las rodillas, presiónalas con intensidad media, pero a un ritmo acelerado para que las rodillas ejerzan resistencia.
  • Respira a tu ritmo habitual.
  • Repite 30 veces.

6. Acercando las rodillas

  • Túmbate bocarriba sobre una superficie plana, con las piernas estiradas. Doblando las rodillas, acércalas hacia el pecho y retorna a la posición inicial. El ejercicio debe hacerse a un ritmo bastante rápido, pero cómodo para ti, de tal modo que la respiración no sufra alteraciones.
  • Inhala en la posición inicial, exhala al flexionar.
  • Repite 20 veces

Bono: masaje facial de drenaje linfático

Los ejercicios anteriores afectan todo el cuerpo; sin embargo, para eliminar rápidamente la hinchazón matutina, puedes realizar un masaje facial específico:

  1. Movimientos ligeros, como si fueran caricias, con los dedos de ambas manos, desde el centro de la frente hacia las sienes: 10 veces.
  2. Movimientos con los dedos índices de ambas manos sobre los huesos, debajo de los ojos, hacia las sienes: 10 veces.
  3. Deslizamiento de los dedos índices de ambas manos con una ligera presión:
  • desde el punto encima del labio superior, hacia los dos lados
  • desde las comisuras de los labios, hacia los dos lados
  • desde el centro de la barbilla, ligeramente hacia arriba y hacia los laterales. Repetirlo todo, 10 veces.

Para terminar, realiza unos cuantos movimientos deslizantes con los dedos hacia abajo desde la parte superior de la frente a través de todo el rostro y el cuello para dirigir todo el flujo de la linfa.

Trata de realizar este conjunto de ejercicios a diario para mantenerte en buena forma.

¿Crees que es importante incluir el drenaje linfático en tu rutina diaria de cuidado físico? ¿O tal vez ya forma parte de esta? ¿Conoces otras maneras de mejorar el flujo de la linfa? Comparte tus conocimientos en los comentarios.

Fuente: Genial