Planchar, coser y cocinar son tareas básicas que muchos aprenden en el hogar. Diferente es cuando la escuela lo imparte como clase extraprogramática, con el fin de que los alumnos, particularmente los varones, adquieran los valores sobre la igualdad de género y rompan los estigmas que enfrentan a la hora de realizar tales actividades. Eso es lo que el Colegio Montecastelo de España enseña a sus alumnos bajo el lema “La igualdad se aprende con hechos”.

Genial.guru se ha interesado por cada detalle de esta iniciativa, y la comparte para motivar a otras instituciones o niños a practicarla.

Labores domésticas sin importar el género

Durante 2018, el colegio ubicado en la ciudad de Vigo llamó el interés de todo el mundo al anunciar que daría una clase extra, en la que se enseñaría a sus alumnos varones a realizar las denominadas “Home Skills” (actividades dentro de casa) enfocadas en tareas domésticas como planchar, coser, cocinar y otras actividades manuales como carpintería, electricidad, albañilería y plomería.

Profesores y padres colaboran y orientan de forma activa

Se conoció que todas las clases, destinadas a los alumnos del último año de secundaria, se imparten de forma voluntaria por profesores, padres o representantes del plantel escolar.

“Una casa es cosa de dos”

Gabriel Bravo, coordinador del establecimiento, explicó para un diario que todas las actividades se realizaban porque “Nos parecía muy útil que nuestros alumnos aprendiesen a realizar estas tareas para que, cuando formen una familia, se impliquen desde el principio y sepan que una casa es cosa de dos, que no es cuestión de la mujer limpiar, poner el lavavajillas y planchar. Esto permitirá que vayan tomando conciencia y aprendan a manejarse en el hogar”.

Empatía de todos para lograr la igualdad de género

La idea nació cuando planificaban lo que sería ese año, buscando la manera en la que podían promover los criterios de igualdad de género en los alumnos. El proyecto se expuso a padres y alumnos, siendo los primeros quienes lo aceptaron sin reparos, mientras que los segundos se mostraron incómodos cuando la costura y el planchado se mencionaron dentro de las labores.

Romper con los estereotipos

Sin embargo, al momento en que comenzaron a realizar las labores, redujeron su resistencia, pues se dieron cuenta de que se trata de actividades sencillas que tanto hombres como mujeres pueden hacer siguiendo simples pasos.

Un modelo construido con todas las piezas correctas

Por eso, y para que cada etapa de las clases se llevara de manera correcta, el colegio designó a una responsable de igualdad, una madre y un padre de apoyo.

Una herramienta de vida que jamás olvidarán

“Para algunos era la primera vez que tenían una plancha en la mano. Fue divertido e instructivo a la vez. Estamos bastante sorprendidos; y los padres, muy contentos”, dijo Bravo durante una entrevista. Y es así que los alumnos se dividen en grupos y pasan por cada una de las tareas durante el año escolar. Motivo que también ha generado una repercusión positiva, que lleva a pensar en una ampliación del programa dentro de la institución.

¿Qué piensas de que los colegios, junto a los padres, presenten iniciativas de este tipo? ¿Conoces otro lugar en donde se den clases para aprender a lavar, planchar o cocinar? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Fuente: Genial