Festejar cada año de los peques es más importante de lo que crees, y con esto me refiero a tener un ritual familiar donde el festejado se sienta el más importante, el rey de ese día.

Sé que hay tiempos difíciles y que no siempre se pueden hacer fiestas gigantes, pero todos merecemos un pastel y apagar velitas ese día, ¿verdad?

Según Magda Gerber, experta en crianza, a la hora de festejar el niño debe tomar el papel de director principal y nosotros el del staff, así si el niño quiere una fiesta de pan, de pan será. Tomar el control de su festejo le ayudará a tener confianza en sí mismo, a aprender a resolver problemas y expresarse de manera creativa.

Además:

1. Su autoestima será reforzado. Este será su día, tendrá su pastel favorito, la decoración del tema que él quiera y con la gente que más lo ama. Tu hijo sabrá que es imporante y no hay nada mejor que eso.

2. Tener tradiciones familiares. No importa el tamaño de la fiesta, la falta de dinero no es excusa para que tu hijo no tenga un día especial y para hacerlo basta conocer sus gustos y con un poco de creatividad llenarlo de cosas que él valorará, como su pastel favorito, una vela de súper héroe, arreglos y por supuesto invitar a sus amigos.

3. La importancia de tener cerca a las personas que amamos. El valor de cuidar a la gente que queremos y estar cerca en las ocasiones especiales hará que los niños crezcan siendo bondadosos y compartidos con los demás, pues aunque es su pastel y su fiesta, todos comen y disfrutan de lo mismo.

4. Cuando los niños ven que hay distintas formas de festejar y que unas veces se puedan hacer fiestas y otras no, aprenden a ser flexibles y resilientes. También sabrán darle peso a las cosas verdaderamente importantes, como tener a la familia y no el regalo de moda.

5. Crear memorias positivas. Para los niños la preparación de su fiesta de cumpleaños es igual de emocionante que el evento en sí, deja que se involucre en todo y que se cumplan sus deseos, no importa si quiere que su fiesta sea de la canción del pollito amarillito. Cuando crezca y vea fotos de sus cumpleaños, se reconocerá en distintas ocasiones, tendrá memorias positivas y esto le ayudará a fortalecer su identidad.

6. Sabrán como es el proceso de ir creciendo. Con cada cumpleaños sabrá que tiene un nuevo año, no dejes de tomar fotos, porque con estos recuerdos ellos entenderán qué significa crecer y cómo funciona el paso del tiempo.

No se necesitan tantas cosas, vale la pena celebrar cada año.

Fuente: Janet Lansbury