Brynjar Karl Birgisson es un niño que padece autismo, cuya historia se ha vuelto viral porque es un ejemplo de lo que una persona puede lograr cuando se lo propone. Brynjar se siente fascinado por la historia del Titanic, el famoso barco que se hundió en 1912, y decidió hacer una réplica usando bloques de Lego.

En Genial.guru esperamos que la historia de este pequeño sea una inspiración. Por eso la compartimos contigo.

De los trenes a los barcos

Brynjar Karl Birgisson es un chico que padece Trastorno del Espectro Autista (TEA) y cuando tenía 10 años de edad usó piezas de Lego para construir la réplica del Titanic más grande que se conoce hasta ahora. Brynjar, quien ahora tiene 15 años, utilizó 65 000 bloques (y 120 frascos de pegamento) para hacer la réplica del bote, que mide ocho metros de largo por 1,5 metros de alto.

Este chico oriundo de Islandia es aficionado a jugar con los los bloques de esta marca desde que tenía cinco años. Brynjar ha comentado en entrevistas que, cuando empezó a construir cosas con bloques Lego, le obsesionaban los trenes, pero eso cambió después de que su abuelo, Ludvik Ogmundsson, lo llevó a pescar en un bote. A partir de ahí, el chico se sintió profundamente interesado por los barcos y pronto se volvió un experto en la historia del Titanic.

Inspirado en Legoland

Para Brynjar, las cosas cambiaron la primera vez que visitó Legoland, el parque de diversiones de esta marca, que se encuentra en Dinamarca. El chico afirma que cuando vio los modelos gigantescos de diversos objetos como aviones, casas y barcos, tuvo la idea de construir el Titanic a esa misma escala.

El proyecto se convirtió en un asunto familiar, ya que Brynjar contó con el apoyo de su abuelo, quien es ingeniero, y se encargó de hacer la conversión a escala utilizando una copia de los planos originales del Titanic para calcular cuántas piezas Lego se necesitarían para construirlo. Pronto, las donaciones de amigos y familiares comenzaron a llegar; algunas en efectivo y otras en bloques Lego. Además, la empresa Lego le hizo un 30% de descuento en la adquisición de las piezas para facilitar que lograra su meta.

La monumental réplica del Titanic ha visitado museos de Islandia, Suecia, Noruega y Alemania para que el público pueda admirarla.La fascinación que causa la hazaña de Brynjar es tal que el Titanic Museum Attraction en Pigeon Forge, Tennessee, Estados Unidos, lo invitó a exponer su obra allí.

Haciendo realidad los sueños de otros niños con autismo

Brynjar afirma que haber luchado por sacar adelante su proyecto le ha permitido mejorar notablemente su autoestima: “Cuando comencé el proyecto, me costaba mucho comunicarme con las personas, no me imagné que un día estaría en un escenario y menos dando entrevistas. He ganado confianza en mí mismo”. El chico se siente tan agradecido por el apoyo que recibió que ha creado el Fondo Titanic para reunir fondos que le permitan a otros niños con autismo cumplir sus sueños.

Sin embargo, a pesar de lo que ha logrado con su creación, afirma que no volverá construir nada más con bloques Lego. “Por ahora me siento más atraído por explorar barcos y aprender su historia porque quiero ser capitán de un barco cuando crezca”, afirmó en una entrevista.

¿Qué opinas acerca de la hazaña de este pequeño? ¿Eres aficionado a armar algo? Cuéntanos en los comentarios.

Fuente: Genial